Revista-SCLECARTO-Nº1-2019 - Flipbook - Página 13
ALGORITMO DE DECISIÓN EN LA RECONSTRUCCIÓN
ACETABULAR
Autores: F. Del Canto Iglesias, J.M. Trigueros Larrea, A. Vega Castrillo, M.A. Martín Ferrero.
SERVICIO DE CIRUGÍA ORTOPÉDICA Y TRAUMATOLOGÍA. HOSPITAL CLÍNICO UNIVERSITARIO DE VALLADOLID.
INTRODUCCIÓN
La cirugía de revisión acetabular (RA) continúa siendo
uno de los procedimientos más complejos y técnicamente
más demandantes, a los que el cirujano de artroplastias se
enfrenta. Esto se debe a la gran cantidad de complicaciones y
problemas que pueden surgir durante la cirugía.
En los próximos años se espera un aumento exponencial
de este tipo de recambios protésicos, debido al aumento en
el número de artroplastias que se realizan en todo el mundo,
a la menor edad a la que se realizan y al aumento de la
esperanza de vida de los pacientes que las reciben1.
Los objetivos que debemos marcarnos en una RA. han
de ser los mismos que en cirugía primaria: conseguir una
buena Þjación de los implantes, una correcta orientación de
los componentes, restaurar el centro de rotación de la cadera
y conseguir una articulación estable2. Cumplir con estos
objetivos puede llegar a ser una tarea extremadamente difícil
de conseguir en los casos que presentan grandes defectos
óseos o discontinuidad pélvica3.
Hoy en día hay disponibles múltiples sistemas de
reconstrucción acetabular, entre los que caben destacar:
los cotilos hemiesféricos no cementados, cotilos tipo
jumbo, técnicas de uso de injerto óseo impactado con cotilo
cementado, injertos estructurales, utilización de sistemas
de cajas y anillos antiprotusión, aumentos y cotilos de metal
trabecular (MT) , sistema cup-cage, cotilos oblongos y los
implantes a medida4-7.
Para elegir el sistema de reconstrucción mas adecuado
para cada caso es muy importante una minuciosa planiÞcación
de la cirugía, valorando la naturaleza y el tamaño del defecto,
así como la calidad y el remanente óseo en el acetábulo.
Los dos sistemas de clasiÞcación mas utilizados
internacionalmente, son la clasiÞcación de la AAOS8 y la de
Paprosky9. En general cuanto mayor es el defecto, mayor es
la diÞcultad de la cirugía de revisión.
Nosotros preferimos utilizar la ClasiÞcación de Paprosky
por 3 motivos fundamentales: permite la valoración de los
defectos en base a hallazgos radiológicos, relaciona cada
tipo de defecto con los sistemas de reconstrucción más
adecuados y porque es una clasiÞcación muy utilizada en
todo el mundo, ofreciéndonos a los cirujanos, un lenguaje
común, entendido por todos.
Figura 1. Clasificación de Paprosky. Defectos tipo II, IIIA, IIIB y Discontinuidad Pélvica.
aquellos que tienen una migración superior o medial
moderada sin afectación de las columnas anterior o posterior.
Estos incluyen tres subtipos: Tipo IIA: el componente ha
comenzado a migrar hacia el borde superior, existe menos
de 3 cm de migración superior o 2 cm por encima del centro
normal de la cadera. Existe 85% a 90% de contacto entre
el hueso y el componente acetabular. Tipo IIB: migración
superior con compromiso del borde superior y lateral, menos
de 3 cm de migración superior y migración medial ligera.
Existe más de 60% de contacto entre el hueso y el implante.
Tipo IIC: existe compromiso de la pared medial y la migración
superior continúa siendo escasa, manteniendo un contacto
entre el hueso y el componente de un 60%.
El defecto de tipo IIIA tiene más de 3 cm de migración
superior, así como osteólisis medial y del isquion severa. En
estos defectos se conserva por lo menos el 50% de cobertura
ósea, se mantienen las dos columnas intactas y defecto se
localiza fundamentalmente en la región del techo acetabular.
En estos casos es posible conseguir estabilidad parcial con
implantes hemiesféricos no cementados.
En el defecto de tipo IIIB, el grado de alteración
radiológica es muy severo, con migración superior de mas de
3cm, y disrupción de la línea de Kohler, gran afectación del
anillo y menos del 50% de hueso sano. Situación donde no es
posible alcanzar estabilidad inicial con cotilos no cementados.
ALGORITMO
Este algoritmo pretende ser una herramienta para
facilitar la toma de decisiones en los recambios acetabulares,
relacionando el tipo de defecto con el mejor sistema de
reconstrucción para cada situación.
Revisión
Acetabular
Paprosky clasiÞca en tres categorías los defectos en base
a cuatro criterios que determinan la integridad de las paredes
y las columnas del acetábulo: el desplazamiento superior del
centro de la cadera, el grado de lisis del isquion, la lisis de la
lagrima y la disrupción de la línea de Kohler10 (Fig. 1).
En los defectos tipo I está integro el fondo y conservado
el 90% del anillo acetabular. Los defectos tipo II incluyen
Defecto Tipo II
Cotilo Hemiesférico
de Metal Trabecular
Injerto óseo impactado y
cotilo cementado
Revista Sclecarto- N.º 1 - Año 2019 - 13