Revista-SCLECARTO-Nº1-2019 - Flipbook - Página 23
Fracturas de la meseta tibial
• Tres Columnas:
Algunos autores critican este tipo de clasiÞcaciones
por la variabilidad inter-intraobservador y proponen
clasiÞcaciones basadas en las imágenes del TAC, que aportan
más información morfológica, de posibilidades quirúrgicas
y de predicción de resultados. Esta clasiÞcación está basada
en la imagen de TAC en 3D, describe las fracturas por
afectación de las 3 columnas, Lateral, Medial y Posterior (No
descritas en otras clasiÞcaciones). Tiene menos variabilidad
interobservador y ayuda a planiÞcar el abordaje quirúrgico.
• Fracturas con artrosis previa, en este caso, esperar a
que consolide y poner Prótesis de rodilla.
De las modalidades
destacamos:
de
tratamiento
conservador
• Movilización precoz:
Se puede usar una Máquina de movilización pasiva
continua tipo artromotor, manteniendo la descarga hasta
la consolidación (aproximadamente 3 meses), siempre
que la fractura sea estable. También se puede usar ortesis
articulada directa durante 8-12 semanas.
• Yeso:
La colocación de un yeso durante 4-6 semanas y
mantener la descarga, para posteriormente colocar una
ortesis articulada otras 6-8 semanas.
• Tracción ósea supramaleolar distal o calcánea:
En aquellas fracturas desplazadas, se puede colocar una
tracción transesquelética, con 5-6 kg a 40º de ßexión, durante
3-4 semanas.
• TRATAMIENTO QUIRÚRGICO:
En los pacientes jóvenes, la cirugía, es el pilar básico del
tratamiento, mientras que, en los ancianos, hay que valorarlo
según las circunstancias individualizadas de cada caso.
TRATAMIENTO
• OBJETIVOS:
Entre los principales objetivos del tratamiento están:
- Conservar un soporte óseo adecuado de la pared
lateral y medial.
- Mantener una inclinación normal de ambas mesetas
tibiales, es decir, 3-5º de valgo y 5-7º de inclinación
posterior.
- Asegurar un soporte óseo suÞciente de la superÞcie
articular, valorando la necesidad de aporte de
injerto óseo.
- Conseguir desplazamientos laterales menores de 3
mm.
- Restituir la integridad y estabilidad cápsuloligamentaria articular.
Existen dos modalidades de tratamiento, conservador u
ortopédico y quirúrgico, que pasamos a describir.
• TRATAMIENTO CONSERVADOR:
El objetivo, no es la reducción anatómica sino la
recuperación de la alineación axial y el movimiento de la
rodilla, por lo que se puede aceptar hasta 7º de desalineación
en varo o valgo. Está reservado para casos muy seleccionados
de fractura de meseta tibial. Las principales indicaciones son:
• Fracturas sin desplazamiento o poco desplazadas,
con menos de menos de 2-3 mm de separación o
escalón articular y estables, es decir, menos de 10º
de inestabilidad en el plano coronal con rodilla en
extensión completa.
• Fracturas muy graves en las que sea imposible
la cirugía o con comorbilidades graves y baja
capacidad funcional.
Lo que pretendemos con el tratamiento es restaurar la
anatomía ósea y de las partes blandas, dando una estabilidad
que permita la movilización precoz que minimice la aparición
de la temida rigidez. Es el método de elección en las siguientes
circunstancias:
- Indicaciones:
• Cuando se produce un desplazamiento importante
de los fragmentos con una depresión articular de
> 2-3 mm o una separación de al menos 5 mm, o
una separación de al menos 5 mm.
• Inestabilidad de más de 10ª de varo o valgo con la
rodilla extendida.
• Fracturas mediales y Bicondíleas.
• Fracturas abiertas.
• Síndrome Compartimental.
• Lesión Vascular.
El momento de la intervención va a depender de diferentes
factores y según eso, deberemos realizar la intervención con
mayor o menor premura. Así podemos distinguir según esto,
un tratamiento Urgente o Diferido.
• Urgente:
Se realiza una intervención quirúrgica Urgente en:
Fracturas abiertas sospecha de síndrome compartimental,
alteraciones vasculares y en algunos Politraumatizados.
• Diferida:
Debe demorarse la intervención siempre que exista:
Mucha tumefacción o mal estado de la piel. En estos casos
es conveniente el uso de Þjadores externos temporales
y abordajes mínimamente invasivos para reducir las
complicaciones y demorar la cirugía hasta que se puedan ver
arrugas en la piel y se hayan resuelto las ampollas.
En los siguientes apartados, vamos a centrarnos en los
distintos aspectos de la técnica quirúrgica.
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