Revista-SCLECARTO-Nº1-2019 - Flipbook - Página 27
Fracturas de la meseta tibial
❍ Desgarros meniscales
Frecuentes en las fracturas Schatzker tipo IV.
❍ Lesiones del LCA
Cuando se objetive que la espina tibial está arrancada y
desplazada, hay que reducirla y Þjarla con suturas transóseas
o con un tornillo de pequeños fragmentos. Las roturas del
tercio medio del LCA, deben ser reconstruidas en un segundo
tiempo si queda laxo tras la consolidación, aunque algunos
autores propugnan también la reconstrucción a la vez que se
hace la síntesis de la fractura.
• Artroplastia Total de rodilla
❍ Indicaciones
En Aquellos casos irreconstruibles en pacientes con
edad avanzada o con artrosis, en pacientes con hueso muy
osteoporótico, en los que la Þjación tiene una importante
tasa de fallos y requiere mucho encamamiento, y por último
en pacientes jóvenes con artrosis postraumática por fractura
de meseta tibial previa.
Tiene la ventaja que, al dar estabilidad Inmediata, se
permite una movilización precoz., obteniendo mejores
resultados funcionales y menos tasas de reoperación.
❍ Técnicas
Consiste, en colocar implantes con distintos grados de
constricción, vástagos y suplementos. Sin embargo, son más
frecuentes las complicaciones postoperatorias respecto a la
PTR primaria por artrosis. Es frecuente que la gente joven
con antecedentes de intervenciones quirúrgicas por fractura
acabe precisando una artroplastia.
• Enclavado Intramedular
❍ Indicaciones
Está indicado, en fracturas extraarticulares bajas, con
mínima afectación articular, que permitan colocar 2 tornillos
bloqueados al clavo en el fragmento proximal.
❍ Técnica
deformidad, en el lado cóncavo de la misma, dentro del
segmento fracturario más móvil. Si hay deformidad en valgo,
se coloca de anterior a posterior, lateral a la ruta de entrada
del clavo. En el antecurvatum, de medial a lateral por detrás
de la línea media.
Se pueden usar abrazaderas o clamps percutáneos,
para mantener la reducción (Su uso no aumenta la tasa de
infección). Para el bloqueo proximal, han de usarse al menos
2-3 tornillos de bloqueo en distintos planos para aumentar
la estabilidad.
❍ Complicaciones
Hay que considerar que la reducción correcta con un
clavo, es difícil. La deformidad en valgo y antecurvatum,
generalmente por extensión del fragmento proximal, que se
acentúa si el punto de entrada del clavo es demasiado medial
es bastante frecuente.
Vamos a encontrar:
➢ Dolor de rodilla: en un 60-70% de los casos (No
diferencia si la incisión es para o suprarotuliana).
➢ Consolidación viciosa en el 8-23% de los casos (Otras
series 0-8.2%).
➢ Infecciones en fracturas abiertas y conminuta.
➢ Pseudoartrosis en hasta el 23% de las fracturas
abiertas.
➢ DéÞcit sensorial en el área de distribución del nervio
infrapatelar con incidencia alta y duradera.
❍ Contraindicaciones
➢ Fisis abiertas.
➢ Canal intramedular muy estrecho.
➢ Deformidades preexistentes.
➢ Contractura de rodilla.
➢ PTR o artrodesis de rodilla.
➢ Afectación intraarticular de la fractura
El punto de entrada del Clavo, se localiza en una
radiografía AP, medial a la espina tibial lateral y en la lateral,
anterior al margen articular y paralelo a la cortical anterior.
➢ Fragmento de fractura corta que impida al menos 1
tornillo de bloqueo proximal.
Para reducir la fractura, hay que colocar la pierna en
semiextensión (ßexión de 20-30º) para evitar el antecurvatum
del fragmento anterior por efecto del tendón rotuliano.
Posteriormente se realiza una incisión pararotuliana medial
de unos 3-5 cm desde el polo superior de la rótula que permita
el desplazamiento lateral de la misma. También se puede
hacer una incisión suprarrotuliana vertical de 2 cm y abordar
la entrada a la tibia por detrás de la rótula (Protegiendo la
superÞcie articular de la rótula y la tróclea).
Si realizamos la comparación en el tratamiento de estas
fracturas con clavo o con Placa podremos observar, que la
tasa de consolidación viciosa en antecurvatum, es mayor en
el Clavo y la tasa de infección es mayor en la Placa. No se
observan diferencias signiÞcativas en la tasa de fracaso del
Implante, pero si hay más tasa de extracción del implante en
los casos en que se usaron placas. Con ambos hay tasas de
unión del 96-97%.
Se pueden usar Clavos de Schanz proximal y distal para
ejercer tracción, o una placa provisional, que actúe como
contrafuerte, de 4-6 agujeros en el borde medial o lateral con
tornillos unicorticales para permitir el paso de las guías y del
Clavo. Los tornillos unicorticales pueden reemplazarse por
bicorticales para mejorar la estabilidad una vez que pase el
Clavo.
Con respecto al tornillo de bloqueo o de Poller, se
usan para evitar una deformidad o para corregirla. Deben
colocarse antes de la inserción del clavo, en el fragmento
proximal. Se insertan perpendicularmente al plano de la
❍ Diferencias entre Clavo y Placas
El Clavo proporciona mejor carga axial que la Placa, siendo
la carga completa con los Clavos entre las 0-16 semanas,
mientras que con la Placa es de entre 6-16 semanas.
- Postoperatorio
El postoperatorio de las intervenciones de las fracturas
de la meseta tibial, se puede estructurar en varias etapas:
• Movilización Pasiva continua o manual:
Se debe iniciar, cuando las heridas estén secas. Hay que
conseguir en los 5-7 primero días una extensión completa y
una ßexión de 90º.
Revista Sclecarto- N.º 1 - Año 2019 - 27