Revista-SCLECARTO-Nº1-2019 - Flipbook - Página 53
XXX.
EL COTILO DE IMPACTACIÓN
INTEGRIP
Autores: XXX
EN LAS ARTROPLASTIAS
DE CADERA
SERVICIOC.;
XXX Dr. San Juan, A.; Dr. García y Pérez Teijón, M.
Autores: Dr. Melchor, F. R.; Dr. Hernández Pascual,
SERVICIO DE TRAUMATOLOGÍA Y CIRUGÍA ORTOPÉDICA. M. COMPLEJO ASISTENCIAL DE SALAMANCA
franciscormelchor@hotmail.com
RESUMEN
Hace alguna década fue difícil elegir entre los diferentes
sistemas de Þjación de la cúpula acetabular en las artroplastias
totales de cadera, hoy día la impactación tiene múltiples
ventajas. Permite un mejor contacto entre implante y hueso
y no necesita destrucción de la superÞcie ósea receptora
impactándola en el hueso subcondral. Los nuevos diseños
para impactación están fabricados con distintos tipos de
recubrimientos acetabulares, desde la clásica hidroxiapatita
hasta los novedosos sistemas de metales trabeculares,
medidos en micras 150/300 que simulan e incluso igualan el
tamaño de la trabécula ósea y que promueven el crecimiento
óseo en ingrowht y ongrowht o alrededor y dentro de ellas(1)
y fabricados en aleaciones de titanio y tantalio, donde
compiten los sistemas de fundido por haz de electrones y
plasma espray. Algunos modelos como la artroplastia integrip
fabricado por fundido de haz de electrones presentan
alta resistencia a la tracción y a la tensión para evitar la
movilización rotatoria inicial. El sistema de impactación está
mostrando buenos resultados en la experiencia conocida
y aunque los periodos de seguimiento son aún cortos, la
integración ósea conseguida es satisfactoria. Se presentan los
resultados de 200 cúpulas integrip con una evolución entre
uno y siete años. En sólo un caso se presentó movilización del
componente que precisó cirugía de revisión.
INTRODUCCIÓN: DE LA ARTROPLASTIA DE
RESECCIÓN AL METAL TRABECULAR
La artroplastia total de la cadera supone uno de los hitos
de la cirugía ortopédica al reestablecer una articulación que ha
perdido su función y consiste en sustituir la cadera anatómica
originaria por otra artiÞcial y hoy día es un procedimiento
predecible(2), seguro y efectivo que puede aliviar dolor,
aumentar el movimiento y ayudar a recuperar el placer de
realizar las actividades cotidianas(3) y está sustentada en la
medicina basada en la evidencia desarrollada por por Gordon
Guyatt(4).
La Þjación de la cúpula acetabular en las artroplastias
totales de cadera es un tema controvertido, cuya evolución
histórica se inicia con la osteotomía artoplástica con
la resección de la cabeza femoral que se utilizó para el
tratamiento de la coxalgia avanzada. Tal vez C. Fock en 1851
realizó la primera en un caso de “grave malum coxae senilis”
y Girdlestone la popularizó en 1945(5).
A continuación, se iniciaron las artroplastias por
interposición Verneuil en 1860 utilizó tejido muscular, grasa
y fascia, procurando obtener una artroplastia eÞcaz. Los
resultados fueron impredecibles y el dolor residual y la
vuelta a la rigidez articular eran habituales En 1923, N. Smith
Petersen introduce el concepto de la “Artroplastia de Molde o
de Copa”. Con iniciales resultados esperanzadores(6).
El reemplazo articular parcial de los hermanos Judet que
en la década del 40 con una prótesis consistente en una
cabeza femoral con un vástago corto.
En 1950 se empezaron a construir endoprótesis metálicas
con vástagos medulares para la Þjación esquelética.
Diseñados por Fred Thompson en 1950 y A.T. Moore en 1952.
La artroplastia bicompartimental se inició en 1938 con
Wiles P.H. con un vástago adaptado al calcar femoral con
un tornillo a nivel del tercio superior de la diáÞsis femoral
y con un cotilo anclado pero no fue hasta 1950 cuando se
desarrollaron las endoprótesis totales. Y los primeros fueron
realizados por G.K. McKee, también K. M. Sivash implantó un
cotilo sin cementar en una articulación metal metal y en 1964,
P.A. Ring sin cementar Þjado a la pelvis mediante un grueso
tornillo.
John Charnley inicio la moderna cirugía de cadera con la
utilización del par polietileno-metal en la elaboración de las
prótesis y el cemento acrílico en cirugía ortopédica(7, 8).
Estos métodos de Fijación evolucionaron hasta llegar a la
biológica de prótesis de superÞcie porosa con el concepto del
press Þt o bloqueo mecánico buscando que el crecimiento
biológico Þje la copa.
la introducción de los implantes no cementados, se
utilizaron los modelos roscados y troncocónicos que han
demostrado a medio plazo su fracaso como sistema de
Þjación y que nosotros mismos utilizamos durante años con
la prótesis Mark II Salamanca. Fueron pronto abandonados
debido a la importante pérdida ósea que producían y los
hemisféricos igualmente son escasamente utilizados en
nuestros días. Aunque su estabilidad inicial era suÞciente,
con el paso del tiempo, se ha comprobado una elevada
frecuencia de movilizaciones, tanto experimentales(1) como
clínicas(2) muy revisadas por el profesor Hernández Vaquero.
Para evitar esos fracasos algunos implantes roscados se
recubrieron con hidroxiapatita, demostrándose que tampoco
así se conseguía una estabilidad suÞciente a medio plazo(3).
Nuevas alternativas se han sucedido en los últimos años
para evitar el deslizamiento de las cúpulas acetabulares no
cementadas. Así se ha recomendado por una parte la Þjación
del implante con tornillos, con estudios en contraposición en
cuanto a su uso concluyendo que mejor utilizarlos en aquellos
sistemas que no cuentan con cerrojo de sus oriÞcios púas,
sistemas expansivos, etc. y por otra el recubrimiento de su
superÞcie con estructuras rugosas como la hidroxiapatita y
últimamente con una tendencia a utilizar el metal trabecular(9).
La tecnología Trabecular Metal consiste en un material
tridimensional y no una superÞcie o recubrimiento de
implante. Su estructura y su función son similares a las del
hueso esponjoso. El material Trabecular Metal tiene un bajo
módulo de elasticidad, similar al del hueso esponjoso(10, 11).
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