Revista-SCLECARTO-Nº1-2019 - Flipbook - Página 54
El cotilo de impactación integrip en las artroplastias de cadera
En ensayos de compresión, el material Trabecular Metal
presenta una elevada ductilidad sin fallo mecánico(12). Cuando
está en íntimo contacto con el hueso, el material Trabecular
Metal puede formar una interface de fricción capaz de
estabilizar inmediatamente un implante que promueve la
osteoincorporacion ingrowht y on growht tridimensional con
hasta un 80% de porosidad(10, 13, 14). El material Trabecular Metal
pone de maniÞesto su arquitectura celular tridimensional
uniforme con hasta un 80% de porosidad(10, 13, 14). Todas las
zonas superÞciales del material Trabecular Metal presenta una
topografía nanotexturada. Las superÞcies de los implantes
convencionales texturadas o con recubrimiento consiguen
contacto entre hueso e implante, esto es, crecimiento sobre
ellas. Sin embargo, el material Trabecular Metal, con su
sistemática red de poros abiertos e interconectados, está
diseñado tanto para el crecimiento sobre como a través, es
decir, osteoincorporarse(10, 13). El hueso no sólo puede crecer
dentro de los poros y alrededor de las trabéculas, sino que
además también puede interconectarse(10, 11).
MATERIAL Y MÉTODOS
La cúpula integrip está construida en aleación de
titanio (Ti6A14Va) (imagen 1) y tiene una superÞcie rugosa
conseguida mediante «fundido de haz de electrones», Posee
oriÞcios para utilización opcional de tornillos que permiten
su colocación hasta con 15° de angulación. En su interior se
coloca un núcleo de polietileno de ultra alto peso molecular,
impactado a presión y que permite orientar la cobertura en
doce posiciones diferentes (imagen 2).
Imagen 2. Cúpula integrip.
Entre marzo del 2010 y marzo del 2018 se han implantado
200 cúpulas integrip, siguiendo un estudio prospectivo.
Han sido analizados los casos que sobrepasan un año de
evolución. En cuanto a la edad el 49,8% de los pacientes se
situaban entre los 58 y 69 años y el 22% tenía más de 69
años; los pacientes menores de 70 años constituían el 77%
del total. La causa de la intervención fue una coxartrosis en el
77,4% de los casos. Los pacientes han sido revisados a los 3, 6
meses y anualmente. Los mayores de 70 y sexo femenino han
sido estudiados también mediante densitometría valorando
su extensión al sistema trabecular que tanto inßuye en la
decisión de cementar los vástagos femorales(17, 29).
En 87 casos se habían colocado tornillos como Þjación
suplementaria, así como en los dos primeros años el
porcentaje de cúpulas con tornillos era del 80%, en los
dos últimos esta cifra había descendido al 15%. Se ha
cumplimentado el protocolo de Harris(18) para la evaluación
clínica realizada por orto geriatría y la valoración radiográÞca
se ha realizado con las mediciones habituales. Los pacientes
han sido revisados a los 3, 6 meses y luego anualmente. Los
pacientes femeninos mayores de 65 años han sido estudiados
también mediante densitometría En el estudio radiográÞco
del componente cotiloideo se buscaban sobre la cúpula el
cambio en la angulación, la migración, la presencia de líneas
de radiolucencias y el estado y situación de los tornillos, si
éstos se utilizaron.
RESULTADOS
Imagen 1. Microscopia electrónica del metal trabecular.
Las causas del fracaso aséptico de las cúpulas cotiloideas
serían una defectuosa instalación inicial, movilización precoz
(solo visible en periodos de seguimiento intermedios) (15),
la fatiga de las trabéculas óseas en diseños con escasas
áreas de recubrimiento poroso, o a largo plazo la osteolisis
producida por las partículas de desgaste y la remodelación
ósea adaptadora. Con el Þn de evitarlo los nuevos diseños
de cúpulas persiguen obtener un contacto Þno e íntimo y
amplio entre la cúpula y la superÞcie ósea receptora(16). Para
ello se han diseñado modelos que se implantan a presión,
fabricados por fundido de haz de electrones como una
sola pieza, con resistencia a la distracción, con anatomía
trabecular, con el que podemos atravesar la frontera de la
indicación tradicional.
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En este trabajo sólo hemos analizado los datos
radiológicos del componente acetabular. Los estudios
radiográÞcos seriados han mostrado una excelente
integración de la cúpula estructura ósea.
No se observado roturas o cambios de los tornillos, ni
alteraciones en la anulación del implante incluso en los casos
con peor angulación inicial, sin que los tornillos produjeran
alteración contralateral del contacto contralateral.
En 18 cotilos se apreció alguna zona incompleta de
radio transparencia al año de la intervención pero a los
tres años sólo se mantenía en cuatro casos; en ninguno fue
mayor de 2 mm de grosor ni fue progresivo, han precisado
re intervención, dos luxaciones recidivantes achacables por
fallo en la colocación y que se solucionaron uno sin revisar
la cúpula metálica solo con el cambio de polietileno de un
compañero de profesión y una profundización excesiva
de defecto de técnica inicial con necesidad de megacotilo y
acondicionado de tornillos periféricos.