Revista-SCLECARTO-Nº1-2019 - Flipbook - Página 9
ABORDAJE SUPRAPATELAR PARA EL ENCLAVADO
INTRAMEDULAR EN FRACTURAS DIAFISARIAS DE TIBIA.
ESTUDIO PRELIMINAR
Autores: Llorente, A; Santiago, S; García-Virto, V; Aguado, HJ; Saldaña, A; García-Flórez, L.
SERVICIO DE CIRUGÍA ORTOPÉDICA Y TRAUMATOLOGÍA. HOSPITAL CLÍNICO UNIVERSITARIO DE VALLADOLID.
ABSTRACT
Introducción: El tratamiento quirúrgico tradicional de las
fracturas diaÞsarias de tibia era el enclavado intramedular
mediante un acceso infrapatelar. Sin embargo, la aparición
del abordaje suprapatelar ha introducido ventajas en cuanto
al alineamiento de la fractura, el tiempo de exposición
ßuoroscópico y el dolor en cara anterior de rodilla. El objetivo
es evaluar la seguridad y complicaciones del abordaje
suprapatelar en los pacientes operados en nuestro centro.
Material y métodos: Se analizan los pacientes
intervenidos entre Junio de 2017 y Enero de 2019. Se
aplicaron los cuestionarios SF-36, Kujala y Lyshom. Se evaluó
la consolidación mediante la escala RUST.
Resultados: Se intervinieron 17 pacientes, con una edad
media de 54 años. Un 65% asociaba fractura de peroné.
El tiempo medio quirúrgico fue de 2 horas, y el tiempo
de exposición ßuoroscópica de 112 segundos. Todos los
pacientes presentaron consolidación de la fractura. En los
test clínicos se observó que los peores resultados guardaban
relación con la edad y comorbilidades asociadas, y no con la
gravedad de las fracturas. Se retiró el clavo a un paciente y
un tornillo proximal a otro. No se observaron complicaciones
de la herida quirúrgica ni infecciones. Todos los pacientes
presentaron un balance articular completo.
Conclusiones: El abordaje suprapatelar es un abordaje
seguro, con escasas complicaciones, que ofrece unos buenos
resultados tanto clínicos como radiológicos en el tratamiento
de las fracturas diaÞsarias de tibia.
INTRODUCCIÓN
Las fracturas diaÞsarias de tibia suponen un 2% de todas
las fracturas del adulto(1). El tratamiento quirúrgico tradicional
de estas fracturas era el enclavado intramedular mediante un
acceso infrapatelar.
neutraliza las fuerzas deformantes del cuádriceps (7,8), sino
que también facilita la reducción de fracturas inestables y
proporciona un mejor acceso para el control ßuoroscópico.
Este es un estudio retrospectivo diseñado para evaluar
la seguridad del acceso suprapatelar, evaluar los resultados
postoperatorios en cuando a consolidación y resultados
clínicos.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se realiza un estudio retrospectivo de las fracturas
diaÞsarias de tibia intervenidas durante Junio de 2017 y
Enero de 2019. Durante este periodo 19 pacientes fueron
intervenidos de fractura de tibia diaÞsaria (AO/OTA 42-A a 42C). En dos pacientes se realizó osteosíntesis con placa por lo
que se han excluido de este estudio. En los 17 casos restantes
se realizó enclavado endomedular mediante abordaje
suprapatelar.
Los pacientes fueron intervenidos bajo anestesia
raquídea y previa administración de proÞlaxis antibiótica con
cefazolina.
El paciente es colocado sobre una mesa radiolúcida, en
posición decúbito supino. Tras la reducción cerrada de la
fractura, con la rodilla en posición semiextendida, se realiza
una incisión cutánea longitudinal de 2 a 4 cm de longitud a
1 cm en dirección proximal con respecto al polo superior
de la rótula. Se expone el tendón del cuádriceps y se realiza
una sección longitudinal para acceder a la articulación de la
rodilla.
Posteriormente se localiza el punto de inserción en base
a las referencias ßuoroscópicas en la proyección AP, el punto
de inserción está en línea con el eje de la cavidad medular y
con el tubérculo lateral de la eminencia intercondílea; en la
proyección lateral, el punto de inserción queda en el borde
ventral de la meseta tibial (Figura 1).
El acceso clásico infrapatelar precisa ßexión o hiperßexión
de la rodilla para la correcta colocación del clavo. En esa
posición, las fuerzas del cuádriceps desplazan el fragmento
proximal en extensión, produciendo una deformidad
en procurvatum especialmente en las fracturas de tibia
proximal(2). Otra de las complicaciones observadas con esta
técnica es la alta incidencia de dolor en cara anterior de
rodilla (10-80%)(3,4).
En 1996 apareció la primera modiÞcación a este abordaje,
descrita por Tornetta y Collins(5), que consistía en un abordaje
parapatelar medial con subluxación lateral de la patela con la
rodilla semiextendida.
Figura 1. Localización del punto de entrada. Vista fluoroscópica en proyecciones
AP y lateral, con el protector de partes blandas colocado en el espacio retropatelar.
En 2006 Cole describe el acceso suprapatelar(6). La
posición extendida de la rodilla en este abordaje no solo
Se introducen la aguja guía y el clavo siguiendo la técnica
quirúrgica y se realiza el bloqueo proximal y distal (Figuras 2
Revista Sclecarto- N.º 1 - Año 2019 - 9