Revista-SCLECARTO-Nº2-2020 - Flipbook - Página 19
ARTROPLASTIA DE CODO POR DESTRUCCIÓN
ARTICUAR SECUNDARIA A INESTABILIDAD TRAS TRIADA
TERRIBLE DE CODO
Autores: I de Blas Sanz, R Escudero Marcos, I García Cepeda, A Quintanilla García, D Fernández Diez,
S Campesino Nieto, J Diez Rodríguez.
HOSPITAL UNIVERSITARIO RÍO HORTEGA (VALLADOLID).
INTRODUCCIÓN
Imagen 2
La triada terrible de codo es una lesión compleja que
presenta un número importante de complicaciones, entre
las que se encuentran principalmente la rigidez, el dolor
residual y la inestabilidad secundaria, que puede conllevar
a la artrosis postraumática precoz. Su correcto tratamiento
en la cirugía inicial es fundamental para intentar prevenir las
mismas, debiendo repararse de forma óptima y secuencial
los diferentes estabilizadores del codo para permitir una
movilización adecuada y precoz.
Presentamos un caso clínico de artroplastia total de codo
como tratamiento de una destrucción articular rápidamente
progresiva a consecuencia de la inestabilidad de codo
secundaria a triada terrible.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Mujer de 74 años, sin antecedentes de interés, acudió
al servicio de Urgencias tras sufrir caída accidental con
traumatismo directo del codo derecho. Presentaba
deformidad, dolor y gran impotencia funcional a la
exploración. Se realizó radiografía anteroposterior y lateral
del codo diagnosticándose una luxación codo, con fractura
asociada de la cabeza radial y de la apóÞsis coronoides cubital,
conocida como tríada terrible de codo derecho (Imagen 1).
Tras la reducción cerrada fue inmovilizada con férula braquial
realizándose TAC para mejor valoración de las lesiones. La
paciente fue intervenida quirúrgicamente procediéndose a la
capitectomía del radio debido a la gran conminución de la
fractura y la edad de la paciente, el reanclaje de la coronoides
y del ligamento colateral lateral con arpones (Imagen 2),
comprobando durante la cirugía una estabilización adecuada
en un amplio rango de movimiento articular de -30º de
extensión y 110º de ßexión sin subluxación aparente. Tras la
cirugía se colocó una ortesis articulada. Durante 2 semanas
se inmovilizó a 90º y después se fue liberando la movilidad
progresivamente hasta las 5 semanas, y se inició tratamiento
rehabilitador. A las 10 semanas presentaba un balance
articular casi completo de ßexoextensión y pronosupinación.
A los 4 meses, acudió a la consulta reÞriendo debilidad
progresiva, diÞcultad para coger objetos y ponerse en pie
apoyándose en la mesa o respaldo de la silla (“fondos con los
antebrazos en supinación”). A la exploración presentaba dolor
con la movilidad y derrame articular. Se realizó artrocentesis,
obteniéndose hemartros que fue analizado siendo el cultivo
negativo. Tras 5 meses, persistía la clínica de dolor y debilidad
y a la exploración presentó además gran inestabilidad en
valgo, siendo positivas las maniobras de pivot shift del codo
y “maniobra del ordeñamiento”. En la siguiente consulta, a
los 8 meses de la intervención, se observó en la radiografía
una destrucción articular rápidamente progresiva (Imagen 3),
sin Þebre ni leucocitosis ni aumento de los marcadores de
infección en la analítica. Dada la severa destrucción articular
se programó una nueva intervención quirúrgica en la que se
realizó una biopsia y cultivo para conÞrmar la ausencia de
infección, siendo los resultados negativos. Se exploró el codo
bajo escopia observándose inestabilidad en valgo severa en
todos los rangos de movimiento (Imagen 4).
Ante la gran limitación funcional, destrucción articular y
el mal control del dolor, se decidió realizar artroplastia total
del codo derecho (Imagen 5). En el postoperatorio inmediato
presentó dehiscencia de la herida quirúrgica que precisó
sutura, siendo la evolución posterior favorable, logrando
ßexión completa y extensión -30º. Tras 4 años de evolución,
Imagen 1
Imagen 3
Revista Sclecarto- N.º 2 - Año 2020 - 19